Estrellar

Ya han dicho suficientes pendejadas respecto al "dios"
Yo sólo quiero aclarar un punto que creo muchos tenemos en mente.
Este post continúa...
Estrellar

EGO
EGO: el amor propio es bueno, da seguridad, impetu y fortaleza interna, pero mortal en exceso, derriva grandes gigantes, tira seguridades mostruosas, las caidas de la altura de un ego aun no han dejado sobrevivientes.
Este post continúa...
Estrellar

Me dira, basta ya
Y se ira, de mi lado
Yo la vi, junto a el
Comprendi, que habia perdido.
Sus ojos le gritaban que lo amaba
Como hace mucho que no hace conmigo
Me mira hoy con pena porque sabe
Que la amo locamente como ayer
Recuerdo aquella luna en su cuarto
Y el viento acariciandole la cara
Cuando eramos felices de estar juntos
Y ahora otros sueños nos separan.
CORO:
Llorare, quizas si quizas no si no lloras tu
Escribire, quizas si quizas no si me escribes tu
Mienteme, no me importa creere lo que digas tu
Olvidare, no te he visto con el si lo juras tu.
No ves que estoy llorando como un niño
Como un mendigo pido tu cariño
No tengo dignidad ni tengo orgullo
Porque te amo mucho mas que eso.
Como a dios mismo
Te estoy rogando
Tu eres mi vida
No me abandones.
CORO:
Llorare, quizas si quizas no si no lloras tu
Escribire, quizas si quizas no si me escribes tu
Mienteme, no me importa creere lo que digas tu
Olvidare, no te he visto con el si lo juras tu.
No ves que estoy llorando como un niño
Como un mendigo pido tu cariño
No tengo dignidad ni tengo orgullo
Porque te amo mucho mas que eso.
Estrellar

Una costumbre, un vicio… una distracción, un pasatiempo, un…. ¿un que? ¿para ti que es?
Bueno mira… para mi es esto (sin ofender a nadie; esto es según mis expectativas) y estaras de acuerdo conmigo que cada quien ve las cosas según su forma de pensar, ser, etc…
Cuando yo entre por primera vez aquí, me pareció un blog publico tan común y corriente como otros por ahí, me gusto ¡si!
Este post continúa...
Estrellar

No es que no me importes, es que me dueles mucho
Este post continúa...
Estrellar

Dejando de lado los turbios entronques filosóficos relativos a la existencia o inexistencia de uno o varios dioses, opto ahora por discurrir sobre cuestiones más tangibles. Por obviedad de mi entorno mexicano-católico-valemadrista, estoy más al tanto de detalles en las diferentes empresas-religiones que deben su existencia tomando como premisa la existencia de un personaje llamado cristo-jesús cristo-jesucristo, encabezadas, sin duda, por el catolicismo. Sin ser un conocedor, ni un teólogo improvisado siquiera, es fácil tomar nota de la gran ramificación que han seguido las religiones derivadas de este personaje, mismo fenómeno que supongo que no se presenta con en ninguna otra base teológica en parte alguna del mundo.
Es tan prolífica la empresa que alude a cristo que su número se multiplica increíblemente. No sólo hay cantidad enorme de congregaciones, agrupaciones, grupos de reunión, et ceteras, y más et ceteras, si no que es común ya ver diferentes opciones en canales de televisión. John Lennon se equivocó sin duda al suponer que los Beatles eran más conocidos (conocidos, no más importantes) que Jesucristo (en el mundo entero), pues las huestes cristianas pululan hasta en los lugares más recónditos del planeta, y sin duda sea quizás sólo el futbol quien le compita en popularidad. Es, en consecuencia, el producto para las masas por antonomasia, es la aspirina del desconsuelo existencial, es el distractor principal de depresiones chacoteras, el consolador sin competencia, el otorgador de esperanzas.
“Consumirlo sin duda le hará un bien” rezaría un buen slogan. Si existió o no, poco importa; si era hijo de algún dios, menos relevante. Importa que ahora está definido y que tenerle fe debe estar avalado por algún grupo marca-registrada que otorgue, a cambio de algunas monedas, comunicación con el mismísimo cristo. Es más, según veo, a la gente seguidora de cualquier corriente cristiana le tiene sin cuidado lo que el padre de éste opine. No vende igual el papá por una sencilla razón: no se le ha asignado imagen, y sin imagen, estimado dios, simplemente ahora no se vende nada. No hay como ver un delgado hombre maduro con perfil caucásico, corona de espinas fetichista, rizos rubios, barba a medio crecer y sangre surcando ríos sobre un cuerpo semidesnudo en túnica clara, para caer rendidos ante una imagen poderosa de venta.
El futuro de cualquier empresa asociada a él es promisorio (con promesas como materia prima, por cierto). Para mí todo esto debería pasar desapercibido a no ser que la fe de la gente se torna de pronto en un arma de dos filos, y la defensa ciega de dogmas y fes, fundados o no, deriva casi siempre en trifulcas tribales a nivel local, nacional, mundial. Es su reiterado enajenamiento sobre “verdades” a conveniencia lo que habrá siempre de volcarse en herramienta de choque. Esta marea de fe realmente me preocupa.
